La moda nupcial estadounidense trata de adaptarse a la situación económica
En EEUU, una novia gasta una media de 1.075 dólares (731 euros) en su vestido nupcial. Sin embargo, los precios pueden superar los 20.000 dólares (13.600 euros) si se desea un vestido de diseñadores como Oscar de la Renta, Vera Wang o Carolina Herrera.
Este extremo del lujo se ha visto duramente golpeado por la crisis económica, por lo que tanto diseñadores como vendedores están buscando distintas opciones para su supervivencia.
Diseñadores como Monique Lhuillier han optado por segmentar sus líneas por categorías de precio. Esta última ha lanzado Bliss by Monique Lhuillier, con precios que van entre los 2.300 y los 3.500 dólares, que viene a completar su gama nupcial de 4.000 a 8.000 dólares, y la gama Platinum, que llega hasta los 20.000 dólares. Otros, como Ángel Sánchez (que también ha creado una colección de precios más moderados), han decidido rebajar sus precios hasta un 15%.
Por su parte, las tiendas de este segmento están potenciando al máximo los eventos de marketing para captar la atención de sus posibles clientas, mientras tratan de controlar gastos, llegando incluso a reducir drásticamente sus horarios de apertura u optando por líneas menos costosas.
Por último, el modelo de negocio que mejor está funcionando es el de alquilers de vestidos, ya que, según la prestigiosa organizadora de bodas Samantha Goldberg, “el ‘estigma’ de usar un vestido usado está desapareciendo”.
Fuente: www.icex.es











